El chupete y los dientes pueden estar relacionados cuando su uso se prolonga durante demasiado tiempo. Aunque el chupete puede ayudar a calmar al bebé, mantener este hábito durante años puede afectar al desarrollo de la boca y la mordida.
¿El chupete puede afectar a los dientes?
Sí. El uso prolongado del chupete puede provocar cambios en la posición de los dientes y en la forma del paladar. Por ejemplo, puede favorecer una mordida abierta o una mordida cruzada.
El riesgo aumenta cuanto más frecuente y prolongado es el uso del chupete. Por eso, controlar el hábito es importante para prevenir posibles problemas dentales.
¿Cuándo hay que quitar el chupete?
No existe un momento idéntico para todos los niños. Sin embargo, se recomienda reducir progresivamente el uso del chupete a partir de los 12 meses y evitar que lo utilicen de forma continua durante el día.
A partir de los 2 años, es especialmente recomendable trabajar en la retirada del chupete. Si el hábito continúa después de esta edad, conviene consultar con un odontopediatra.
¿Los dientes vuelven a su sitio al dejar el chupete?
En muchos casos, las alteraciones producidas por el chupete pueden mejorar después de abandonar el hábito, especialmente cuando se retira a una edad temprana.
Por eso, cuanto antes se detecte un cambio en la mordida, más fácil será realizar un seguimiento adecuado.
Consejos para retirar el chupete
- Reduce su uso poco a poco.
- Limítalo a momentos concretos, como dormir.
- Evita utilizarlo para calmar cualquier pequeño enfado.
- Felicita al niño cuando consiga estar sin chupete.
- Haz que la retirada sea positiva y progresiva.
En definitiva, el chupete no tiene por qué ser un problema, pero su uso prolongado sí puede afectar a los dientes y al desarrollo de la mordida. Una revisión con el odontopediatra permite comprobar que el desarrollo oral del niño es adecuado y resolver cualquier duda sobre cuándo y cómo retirar el chupete.





