La ortodoncia no solo mejora la estética de tu sonrisa, sino que también ayuda a la función masticatoria y la salud de tus dientes y encías. Hoy en día, los ortodoncistas disponemos de varios sistemas para poder tratar a nuestros pacientes:
Brackets convencionales
Son aquellos en los que el arco o “alambre” se sujeta al bracket mediante unas ligaduras elásticas o metálicas. Generan mayor fricción sobre el diente produciendo más molestias e incomodidad para el paciente. Requieren más visitas (“mensuales”) a la consulta para el cambio de ligaduras. La principal ventaja es que son Brackets más económicos.

Brackets de autoligado
Son Brackets de última generación, en los que el arco se sujeta al bracket con una “tapa” en lugar de una ligadura elástica o metálica. La fricción es menor lo que permite al diente moverse con mayor facilidad. Son menos molestos, los tratamientos son más rápidos y no requieren tantas visitas a la clínica.

Alineadores transparentes
Es un sistema de ortodoncia novedoso que ofrece discreción total y comodidad, ideal en adultos que buscan estética. Este sistema requiere una colaboración máxima por parte del paciente ya que es necesario llevarlo 24 horas/día quitándolo exclusivamente en las comidas, porque si no funciona. En ocasiones, no siempre son la opción más rápida para movimientos dentales complejos.
Elegir el tipo de ortodoncia adecuado depende del caso clínico y de tus preferencias personales, por eso necesario acudir a una clínica especializada en ortodoncia y no solo a una clínica dental general.





